El sábado 27 de julio, miles de peregrinos comenzaron a llegar a primera hora de la mañana, a la vigilia dela Jornada Mundialdela Juventud, queriendo obtener un buen lugar para vivir la velada, descansar y preparar el espíritu para participar de la misa final del domingo en la playa de Copacabana.

Al llegar el Papa Francisco hizo como en todas sus apariciones públicas, un traslado que comenzó a las 18 hs por toda la rambla de Copacabana, recorriendo aproximadamente4 kmen el papa móvil saludando con mucha alegría a todos los fieles que lo esperaban para sentir su cercanía.

Las actividades en el escenario principal comenzaron con una dramatización en la que unos frailes mostraban como compartían el pan y otros jóvenes la construcción de una iglesia, una metáfora de la reconstrucción de la fe. Hubo también testimonios de diversos jóvenes quienes contaron su transformación gracias a Dios, luego de experiencias dolorosas de vida.

Tony Ramos, actor de telenovelas brasileras muy famosas, hizo alusión a San Francisco de Asís diciendo que: “estamos en un tiempo nuevo”. La noche continúo con cantos, artistas, alegría y mucha oración.

El domingo de mañana, más de 3 millones de jóvenes se reunieron para celebrar una de las misas más grandes de los últimos tiempos. El Arzobispo de Rio de Janeiro le dio la bienvenida al Papa, resaltando la importancia y el significado de que Francisco sea Latinoamericano y que la asistencia al evento haya sido tan masiva en un tiempo en quela Iglesiava perdiendo fieles.

El sumo pontífice, invitó en su homilía a transmitir la experiencia vivida en la jornada: “la fe es una llama, que se hace más viva cuando se comparte. ¿Qué nos dice hoy el Señor? Tres palabras: Vayan, sin miedo, para servir…Pero ¡cuidado! Jesús no ha dicho: si quieren, si tienen tiempo, sino: “Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos”. Se dirigió también a los sacerdotes, pidiéndoles especialmente que acompañen a los jóvenes, que no los dejen solos. Las peticiones de la celebración fueron realizadas por jóvenes de distintos países en: alemán, árabe polaco, japonés, portugués, español e italiano.

Por último Francisco despidió a los jóvenes, diciéndoles que Jesús, la iglesia y el Papa necesitan de ellos y los invitó a participar de la próxima Jornada dela Juventuden Cracovia, Polonia. Toda la celebración fue compartida con sumo respeto y recogimiento por los asistentes quienes esperaron a la bendición final para alzar banderas, cantar el himno dela JMJy ovacionar al Sumo Pontífice.

La Jornada Mundialdela Juventudfue una verdadera fiesta e invitación de crecimiento de fe. Los peregrinos mediante el Papa vivieron la alegría y la gracia constante de sentirse más cerca de Dios. La emoción general vivida, daban la certeza de que el espíritu santo estaba presente en todo momento y entre todos los participantes.

por Carina FolleSaez, comunicadora Cáritas Uruguaya – Foto: Nando Zamban

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